Cae la tarde entre las dehesas, y como homenaje a las gentes que con sus manos y su duro trabajo descuajaron la sierra de jaras, jaguarzos y lentiscos, el sol dibuja una ruda y desgarradora silueta de la que quisieron hacer la reina... la encina.
Primer Premio Bolo de Fotografía 2012 Categoría Paisajes






